Hijo de misioneros, Paul Brand no planeba ser médico, pero guiado por Dios, encontró en la lepra su campo de batalla. Pionero en cirugía reconstructiva, devolvió la esperanza a miles de pacientes. Humilde e ingenioso, influyó en comunidades médicas y de fe en todo el mundo. Su mayor legado no fue quirúrgico, sino humano: demostrar que los enfermos no eran intocables, sino portadores de la imagen de Dios.
Historias verídicas y fidedignas de hombres y mujeres que obedecieron a Dios.
Embárcate en un viaje a través de la colección Héroes cristianos y conoce las emocionantes e inspiradoras historias de estos valientes cuya inquebrantable fe y dedicación transformaron vidas y comunidades en todo el mundo.
0
0 opiniones