Hay muchas cosas en esta tierra antigua que nos ayudan a comprender la Biblia de una forma nueva y fresca, pero, que yo sepa, nadie como el Sadhu nos ha hecho entender tan completamente cómo vivió y actuó nuestro Salvador en su tiempo.
Durante su visita a Trivandram, cada vez que Sadhu Sundar Singh aparecía en público, iba acompañado de multitudes sorprendidas. Incluso los niños se juntaban tras él para poder tocar su túnica azafrán, y traían a los enfermos para que él orara con ellos. Es casi imposible convencer a la gente de que el Sadhu no sana a los enfermos, aunque sea él mismo quien se lo diga.
En una de sus reuniones se produjo un incidente conmovedor que nos recordó de forma impresionante cómo buscaban las gentes a nuestro Señor. Fue en un gran encuentro al aire libre. Aparecieron unos hombres llevando a un enfermo en un catre. Lo colocaron suavemente sobre el suelo en un lugar donde pudiera contemplar el rostro del Sadhu y escuchar sus palabras. Era un cristiano de un pueblo a unos doce kilómetros de distancia, y lo habían traído durante la noche para que estuviera presente en aquella gran reunión.
Aquella misma noche, otro incidente nos recordó la visita de Nicodemo a nuestro Salvador. Hacia las dos de la madrugada, cuando todo el mundo estaba durmiendo, unos suaves golpes en la puerta comunicaron la llegada de un invitado de medianoche. Un hombre de una casta alta, deseoso de hablar de temas religiosos había venido a verlo.
Cuando explicó que había tenido vergüenza de visitarle a plena luz del día, el Sadhu respondió: “Jesucristo no se avergonzó de sufrir por ti en la cruz a plena luz del día, así que ¿no puedes sufrir un poco por Él?”. En la reunión del día siguiente, aquel hombre se armó de valor y apareció entre la multitud de cristianos para escuchar la predicación del Sadhu.
Sundar Singh nos ha traído visiones frescas de Dios y de Cristo, y muchos de nosotros nos damos cuenta de que, gracias a una estrecha comunión con Jesús y una completa obediencia a su voluntad, se ha hecho tan semejante a su Señor que dondequiera que va, la gente dice: “¡Cuánto se parece a Cristo!”.
Verlo y escucharlo hace que el corazón de uno se acelere con esperanza por el futuro de la India, y con la confianza de que llegará el día en que Oriente podrá mostrar a Occidente algún nuevo aspecto de nuestro Salvador. Durante treinta años hemos esperado que surjan hombres que puedan llegar al corazón de la India, y seguramente ninguno lo ha conseguido tanto como este humilde amante de la cruz: Sadhu Sundar Singh.
Cuando vi el manuscrito de este librito entendí enseguida cuán maravillosamente había ayudado y guiado el Espíritu de Dios a la Sra. R. J. Parker a escribirlo sin ningún error, y estoy seguro de que esta obra será para la gloria de Dios y el beneficio espiritual de muchos.
Estoy también seguro de que quienes hoy están atravesando dificultades como lo estuve yo, recibirán ayuda, y entenderán cómo salvó el Señor a un pecador tan grande como yo, y cómo, por su amor y gracia, me escogió para su servicio.
Hoy puedo decir con agradecimiento tras trece años de experiencia que Cristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos (Hebreos 13:8).
Mi oración es que Dios use estas pocas palabras para su gloria y para la ayuda espiritual de otros. Amén.
Sundar Singh
8 de septiembre de 1918
El objetivo de la Biblioteca de Clásicos cristianos, editados por Abba, es recuperar y poner a disposición del pueblo hispano la sabiduría que Dios puso a nuestros antepasados en la fe. Muchos de ellos son editados por primera vez en español, y otros son recuperados y revisados completamente para una mejor comprensión en el siglo XXI.
La Biblioteca de Clásicos Cristianos está compuesta por las obras clásicas que todo cristiano debería leer por lo menos una vez en la vida. Son pozos de sabiduría bíblica que nos hablan desde los siglos. La Biblioteca de Clásicos Cristianos tiene las siguientes características:
1. Gran colección de más de 50 tomos.
2. Encuadernación de gran lujo en imitación piel y tela de gran belleza estética.
3. Interdenominacional: autores clásicos de todos los movimientos históricos protestantes.
4. Prólogos por expertos en la obra y la vida del autor. En él se nos detallará la biografía, el contexto histórico y la obra de cada escritor clásico.
5. Interior diseñado a dos colores.
6. Letra grande de 12 puntos, para que todos los lectores puedan disfrutar de las bendiciones de estos clásicos.
7. Secciones en blanco al final de cada capítulo para tomar notas y tener un tiempo de meditación sobre la lectura realizada.
0
0 opiniones